“Journey to Impurity”, de Maria Contreras Coll


Hace un tiempo, visitando Fotocolectania, me encontré con una exalumna de Bellas Artes, de mi época como profesora en la Universidad de Barcelona: Maria Contreras Coll. Agradezco profundamente que mis antiguos estudiantes aún me saluden con cariño (hasta parece que les hace ilusión volver a verme) y que dediquen un poco de su tiempo a explicarme cómo les va, qué están haciendo… porque me alegra muchísimo saber de todos ellos.

En esta ocasión, me alegra especialmente saber que Maria está haciendo proyectos fotográficos cargados de significado y de contenido social. Ella tiene el compromiso de explicar las historias de las personas en situaciones de desamparo o de riesgo con rigor y con un meticuloso proceso de investigación, capturando los problemas globales desde una perspectiva personal e íntima. Concretamente, le interesan los temas de género y cómo las mujeres están re-definiendo las estructuras y las prácticas en diferentes culturas, religiones y países.

En nuestro reciente encuentro, María me habló sobre las fotografías que le acaban de publicar en el New York Times para Workers in Spain’s Strawberry Fields Speak Out on Abuse y sobre Journey to Impurity.

JOURNEY TO IMPURITY

Cuesta creer que, aún hoy en día, la menstruación pueda ser un elemento de riesgo para muchas mujeres en algunos lugares del mundo… pero desgraciadamente: es así. Sobre este tema precisamente trata este viaje a la impureza, que sería más o menos la traducción de Journey to Impurity, de María Contreras Coll. Para poder realizarlo, María estuvo investigando en Nepal durante más de dos años, durante uno de ellos realizó trabajo de campo.

El resultado son unas imágenes impactantes y socialmente implicadas que dan visibilidad a un problema enorme para muchas mujeres. Los acabados en saturación, brillo y contraste dan a las imágenes un tono muy peculiar en el que destacan la tristeza y la dureza de la situación, pero con gran dignidad. El trabajo recibió un Poy Latam este año, fue publicado en 5W entre otros, y ha sido también ganador del  Women Photographers Award, siendo expuesto en diferentes países.

En la siguiente imagen puede verse a Surekha, que se ha subido a un árbol para comer algunas frutas. En algunas áreas, a las mujeres que menstrúan no se les permite tocar árboles como el árbol Peepal (un árbol que representa al dios Vishnu) ni frutas. En la fotografía, Surekha domina el centro de la imagen como un ángel exótico o tal vez un hada… representando de manera paradójica esa impureza que supuestamente le impediría incluso tocar el árbol en el que se apoya. El contraste y el brillo de la imagen ayudan a dar el matiz dramático y un tanto feérico a esta peculiar estampa que nos enfrenta con sencillez implacable al sinsentido de esta tradición.

Fotografía de Journey to Impurity, de Maria Contreras Coll. Imagen reproducida por gentileza de la autora.

La historia que cuenta es la siguiente: la primera menstruación es un punto de inflexión y cambio para todas las niñas-adolescentes del mundo. En Nepal, además, esta transición a la edad adulta está íntimamente ligada a la pérdida de pureza. En el contexto hindú, al parecer, la regla se ve como un castigo para todas las mujeres. En las zonas rurales de Nepal, las mujeres que están en la época de la menstruación han de exiliarse durante una semana, en una práctica conocida como “Chhaupadi Partha”. En esta tradición, mientras las mujeres están con la regla, no se les permite entrar en sus casas, visitar los templos o cocinar.

Explica María que, a veces, ni siquiera se les permite mirar o hablar con ningún pariente masculino. Esto, que podría parecernos simplemente sorprendente en nuestro contexto… tiene unos elementos añadidos por el lugar que complican absolutamente la situación de niñas y mujeres que llegan a morir a consecuencia de esta práctica/tradición, que está prohibida por la Corte Suprema desde 2005.

¿A qué se deben los problemas extra? Hemos de pensar en un contexto rural en Nepal, en el riesgo que implica no poder dormir ni entrar en casa. Los peligros en la naturaleza son múltiples, desde la mordedura de un animal, hasta la muerte por asfixia de humo en las pequeñas cabañas sin ventilación en las que buscan refugio durante esos días. María explica que aunque estas directrices han existido durante mucho tiempo, la sociedad nepalí está transformándose rápidamente y el acceso a las nuevas tecnologías y a la información está cada vez más presente en su vida cotidiana. La información que llega de fuera, la posibilidad de ver cómo se vive en otros lugares, hace que comience a haber muchas voces que cuestionan y se oponen a esta tradición.

María indica que en agosto de 2017, por primera vez en la historia, el país criminalizó el aislamiento de las mujeres con la menstruación con una sentencia de prisión de tres meses y una multa de 3.000 rupias ($30). Incluso pueden ser ambos castigos para cualquiera que obligue a una mujer a seguir esta costumbre. María comenta que en Katmandú una nueva generación de jóvenes está reinventando las tradiciones y haciéndolas suyas. En las zonas rurales, algunas mujeres no sólo cuestionan estas prácticas sino que se han convertido en activistas. Un número cada vez más importante de ellas lidera organizaciones que empoderan a las niñas en estas áreas y les enseña nuevas nociones sobre higiene.

En la siguiente imagen, Surekha, una niña de 14 años del distrito de Achham, posa para un retrato dentro de un “goth” durante su primer período. Esta pequeña casa de barro fue construida hace varios años para mantener a las mujeres que menstrúan lejos de sus propias casas en la ya mencionada “Chhaupadi Partha”. Por primera vez en la vida de Surekha, será considerada impura y obligada a vivir en este lugar durante 7 días. El tratamiento de brillo, saturación y contraste de la imagen aportan un tono apagado y decadente que enfatiza la sensación de tristeza y soledad. El primer término desenfocado potencia la sensación de distancia y aislamiento de Surekha. El plano abierto nos muestra el contexto natural en el que todo esto sucede enfatizando la precariedad de la construcción y la fragilidad e indefensión de la adolescente durante esos días.

Fotografía de Journey to Impurity, de Maria Contreras Coll. Imagen reproducida por gentileza de la autora.

Afortunadamente, estas estampas cada vez serán menos frecuentes dado que en algunas aldeas las ya mencionadas organizaciones han conseguido eliminar esta práctica, pero no en todas. En mayo de 2018, se celebró por primera vez en Katmandú el día de la Higiene Menstrual, con el tema “La educación sobre la menstruación lo cambia todo”. Ojalá la educación, las leyes y las organizaciones que luchan por cambiar estas prácticas consigan que la sociedad consiga erradicar definitivamente este tipo de tradiciones injustas con las mujeres. Mientras tanto, las mujeres locales que luchan contra ellas merecen todo el apoyo y el reconocimiento por la labor que están realizando. Por eso es especialmente importante que haya fotógrafas como María Contreras Coll que se preocupen por estos temas y los muestren.

Cerraré esta entrada con el testimonio de Radha Paudel, una activista menstrual de Nepal y escritora que declara:

“Desde que era niña lo tengo claro, no iba a ir a la cabaña a dormir como mi madre y mis hermanas”. Radha Paudel está convencida de que “la solución está en la educación y en las mentes más jóvenes, y paso a paso vamos a lograr lo que estamos soñando”.

Radha Paudel, palabras recogidas en la web de María Contreras Coll.
Cita original en inglés: “‘Since I was a kid I have it clear, I was not going to go to the hut to sleep as my mother and sisters’, says Radha Paudel, a Menstrual Activist of Nepal and an author. ‘I’m sure the solution is in the education and in the younger minds, and that step by step we’re going to achieve what we are dreaming of'”.

Para más información o ver el resto de las imágenes, puede visitarse la página web de Maria Contreras Coll o directamente el espacio que dedica en ella a Journey to Impurity.


Maria Contreras Coll es una fotógrafa documental y fotoperiodista que estudió Bellas Artes en la Universidad de Barcelona y un postgrado en fotoperiodismo en la Universidad Autónoma de Barcelona con excelentes resultados. María pasó el siguiente año fotografiando los aspectos más íntimos y personales de la crisis de refugiados en Europa, viajando y viviendo en las áreas afectadas como Melilla (España), Grecia, Francia, Alemania o Marruecos. Tras este proyecto, se fue a Nepal en 2017 para trabajar en un proyecto sobre los derechos de las mujeres.

Su trabajo ha sido publicado en el The New York Times y el Whasington Post entre otros medios. María es profesora invitada en la Universidad Autónoma de Barcelona y su trabajo ha sido expuesto en ciudades como Dubai, Londres, Barcelona, Beirut, Amman, Paris, New Delhi, Toulouse, Riyadh o Marseille.

Recientemente ha recibido un Poy Latam y ha sido galardonada con el International Women Photographers Award. Es miembro de Women Photograph y de  Photographic Social Vision.

Captura de pantalla de la web de María Contreras Coll con una fotografía de la fotógrafa y una breve autobiografía en inglés.

¡Gracias, María, por enviarme la información, por permitirme utilizar estas dos imágenes y, sobre todo, por compartir conmigo tus logros! ¡No hay nada mejor para una profesora que sentirse orgullosa de sus estudiantes! ¡Felicidades!


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.