En un lugar preferente, de Ignasi Prat: una visión crítica del retrato de Estado


Hay un tema apasionante al que creo que no se dedica suficiente atención en este país: el retrato de Estado, la imagen de marca de los políticos… Siempre que hay elecciones comento en clase las fotografías de todos los candidatos que se presentan a las elecciones y no dejo de sorprenderme por la falta de un mínimo criterio por parte de muchos de ellos en algo que es (al menos para mí) su buque insignia: su fotografía oficial o de campaña, la imagen de ellos que la mayoría de nosotros retendrá en su cerebro.
En Estados Unidos Obama lo tenía claro y creo que la labor que realizó Pete Souza, su fotógrafo “de cabecera”, fue excepcional (lo pongo siempre como ejemplo de un trabajo fotográfico, de imagen de marca política, que sabe combinar lo profesional con la cercanía, con dar una visión humana de un político que además se nos presenta como ejemplar). A modo de aperitivo, podéis mirar este artículo “Las 20 mejores fotografías tomadas por el fotógrafo de Obama durante sus 8 años como presidente” de Culturainquieta. No voy a poner ejemplos aquí de las fotografías de los políticos de este país… porque me deprimo con la falta de cuidado que tienen todos ellos (y sus asesores de imagen, de campaña o de lo que sea) con algo tan importante como las fotografías en una era tan sumamente marcada por la imagen. ¿Serán todos ellos conscientes de la narrativa visual, de la identidad de marca, que construyen a través de sus fotografías? ¿Podrían al menos dejar de fotografiarse en contrapicado, entre las sombras…? ¡¡¡Qué dolor!!! En fin, este es un tema que un día me dará para un artículo, para un libro… o para una enciclopedia.
Pero mientras decido si regreso a temas políticos que dejé apartados hace muchos años, quiero hablaros de En un lugar Preferente, la obra de Ignasi Prat Altamira (Sant Esteve de Palautordera, 1981), ex-alumno de nuestro máster de Investigación y Producción artística en la Universitat de Barcelona, que se expone estos días dentro del Festival Internacional de Fotografía PhotoAlicante. ¡Felicidades, Ignasi! Yo creo que el hecho de que una obra te haga reflexionar y no te deje indiferente ya es todo un logro… y, como podéis ver a continuación, a mí ésta me ha dejado pensando…
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Imagen del proyecto “En un lugar preferente”, de Ignasi Prat Altamira.
La obra se titula elocuentemente “En un lugar preferente” y se expone en LA LONJA (Paseo Almirante Julio Guillén Tato, Alicante) hasta el 17 de abril. Se trata de un proyecto crítico con los retratos pictóricos de estado en el contexto de la cultura visual contemporánea que nos propone una reflexión profunda sobre una práctica que el autor considera anacrónica (y yo también) además de paradójica si lo que pretenden es proyectar su imagen hacia la posteridad, esa posteridad en la que probablemente nadie recordará todo lo que se hizo y los retratados serán juzgados basándose en su retrato… ¡No me digáis que nunca lo habéis hecho! ¿Cuántas veces os habéis imaginado cómo era un personaje por el retrato que teníais delante? Pues ahora mirad el retrato del actual Rey de España, Felipe VI, contextualizado por esas cortinas y esos oropeles decimonónicos en la imagen de Ignasi Prat Altamira que nos reproduce ese contrapicado desde el que nos vemos obligados a mirar tanto fasto y boato real y… ¿qué os sugieren el retrato, su posicionamiento y su contexto?
No quiero emitir juicios políticos ni expresar mi opinión sobre la monarquía o sobre el retratado porque este es un blog de fotografía y me gustaría que el foco no saliera de este ámbito, pero sí que me parece pertinente una reflexión sobre el proceso de sustitución de las imágenes del actual Rey Emérito por el Rey Felipe VI en lo que en el texto de la exposición se considera como “un proceso de investidura visual” (interesante concepto).
En el texto de presentación de la exposición que han compartido en Internet se comenta que ese proceso de investidura visual “viene precedido por protocolos de diferente naturaleza; ya sea un encargo directo del retrato, la convocatoria de concursos públicos o la colocación de la fotografía que la casa real pone a disposición de las instituciones. Si bien esta última opción es la más habitual, algunas instituciones optan por representaciones más elaboradas, lo que se conoce como retrato de Estado. En esta modalidad el valor del arte reside en la destreza figurativa del pintor y, sobre todo, en la capacidad de dignificar la imagen del rey. Los retratos suelen ser de tamaño natural o mayor y sus ojos se encuentran a un nivel más alto que el del espectador, para recalcar su posición de superioridad”.
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Barack Obama, óleo sobre lienzo, Kehinde Wiley, 2018.
Como profesora de fotografía y como fotógrafa, creo que va siendo hora de que los responsables de protocolos, encargos de retratos y demás vayan pensando en nuestro trabajo (la fotografía… pero hasta me atrevería a hablar de la pintura más allá del tradicional retrato hiperrealista) como arte, como posibilidad de Retrato de Estado más allá de lastres innecesarios, como un medio contemporáneo de transmitir una imagen diferente para un tiempo diferente.
Que conste que mis críticas no tienen que ver con la pintura como medio (entiendo que las del propio Ignasi Prat tampoco) sino más bien con el tipo de retratos que suelen encargarse y colgarse, dado que creo que hay grandes retratistas en todas las disciplinas artísticas que podrían hacer una gran labor en este ámbito. Permítaseme de nuevo hacer referencia a los Obama y a sus retratos para la National Portrait Gallery. Nos pueden gustar más o menos, podemos estar a favor o en contra de este tipo de gastos, pero considero que al menos como retratos de gobernantes son, nuevamente, aire fresco.
En un lugar preferente

Volviendo a la obra de Ignasi Prat, él me envía un breve texto en el que me explica que el título En un lugar preferente: “toma las cuatro primeras palabras del artículo 85.2 RD 2568/1986 (aquel que obliga a tener un retrato del rey en los salones de plenos) para poner nombre a un proyecto que utiliza la fotografía como soporte a una actividad de arqueología de la imagen, que se adentra en los consistorios para dar cuenta de los retratos de Estado de Felipe VI y los espacios que los enmarcan. El proyecto se completa con la recopilación de documentos relacionados con el gasto económico que generan estas imágenes, tales como bases de concursos para escoger un retrato del rey, facturas de los retratos o artículos de prensa que se hacen eco del coste de estos retratos”.

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Captura de pantalla de la explicación de la exposición en la web de La Lonja

Con este proyecto, Ignasi Prat reúne materiales que quieren constituirse en contra-relato de poder que tiene “la finalidad de denunciar cuestiones como la vigencia del culto a la personalidad a través de la imagen física, la permanencia del uso del impacto del fasto como función política o la perversión que supone el gasto público en la construcción de una imagen que celebra la imposición de una minoría poderosa sobre la mayoría impotente. Por extensión, el trabajo también predispone a una reflexión sobre temas como el uso y el poder de estas imágenes, sobre cómo se construye la imagen del nuevo monarca o el mensaje que se desprende de ella”.

Considero que la inversión del gasto público en la construcción de una imagen de una minoría que se impone sobre la mayoría es algo que difícilmente tiene solución y que se lleva haciendo prácticamente desde que los gobiernos existen. Uno de los artistas más críticos con esto ha sido el coreano Do Ho Suh, que tiene obras muy interesantes sobre este asunto. Mis alumnos saben que soy admiradora de algunas de sus obras y que en la asignatura de Imagen Narración y Memoria suelo mostrarles, entre otras, Public Figures (1999): el pedestal acarreado por la masa de pequeñas figuritas que sostienen el peso de la historia o de la fama… sin una escultura encima. Ese vacío clamoroso sobre la peana cuestiona de un modo muy efectivo todas esas estatuas de todos los supuestos héroes que consiguen que los inmortalicen sobre un pedestal por… ¿qué exactamente? ¿guerras? ¿conquistas políticas? ¿Y quién recuerda a los soldados que lucharon, a los votantes que dieron el poder con su voto, a todas esas personas anónimas sin cuya aportación los supuestos méritos de los agraciados con una estatua jamás hubieran sido posibles?

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Public Figures, Do-ho Suh, 1999.

Y con esto no pretendo que no se hagan estatuas o que no se rindan homenajes a quien los merezca… sólo reflexiono en voz alta al hilo de todo lo que me sugiere la obra de Ignasi Prat, sin otra intención que la de contribuir a un debate que considero no sólo pertinente sino necesario. Hemos de hacer todos una reflexión CONTEMPORÁNEA sobre el papel de las estatuas, los cuadros y las representaciones del Estado porque cada vez leo más noticias sobre que en tal sitio se quita una estatua, en otro se trasladan unos cuadros y más allá se debate sobre la pertinencia de tal o cual símbolo. Creo que han pasado los años y se ha de hacer una reflesión profunda, coherente, inclusiva, sensible, racional y con proyección de futuro sobre qué elementos queremos que nos visibilicen como comunidad, qué símbolos ya no sólo no nos representan sino que nos duelen, qué vamos a hacer en este ámbito a largo plazo y con qué presupuesto contamos para hacerlo. Porque a lo mejor no es decente que se gaste tanto en obras que quizás no nos aportan ya nada que nos compense por el coste ni artística ni políticamente mientras un altísimo porcentaje de profesores de la universidad pública (según las noticias del otro día: ¿casi un 40% del total?) cobramos menos de 500 euros, la sanidad tiene tantos problemas de presupuesto que hoy los médicos están en la calle manifestándose y los jubilados tienen que salir a las calles también a pedir una subida digna de sus pensiones…

En este contexto, quizás sea un problema menor el plantearnos cuál es la propuesta visual, la imagen de marca que queremos proyectar de nuestros dirigentes (o incluso del país) pero… dado todo lo que ha sucedido en Cataluña en los últimos meses a lo mejor tendríamos que plantearnos que las narrativas visuales nacionales son importantes, que necesitamos una narrativa que podamos creernos y que nos llegue de verdad . Que quizás hay que emocionar más e imponer menos, que las imágenes y los símbolos deberían ser más contemporáneos y menos decimonónicos pero, sobre todo, que lo que se haga ha de ser inclusivo y pensado para que todos (o una gran mayoría) podamos sentirnos identificados. Aunque… bueno, si esto lo llevan los mismos que consideran que el Pasodoble de la bandera o de la banderita es una forma actual y atractiva de hacer a los estudiantes de la ESO sentir los símbolos españoles como propios… pues entonces sí, es todo muy coherente y hay una planificación de todo esto porque en la línea del pasodoble están los retratos del Rey y el ornato que nos retrata Ignasi Prat… Pero por ese mismo motivo: la revisión crítica que este artista nos propone es especialmente importante en estos momentos.

En lo que respecta al autor, como ya he comentado, Ignasi Prat Altamira fue uno de los estudiantes que tuve en el seminario de Metodologías de Investigación del Máster de Investigación y Producción Artística. Ya en aquel momento estaba trabajando temas relacionados con la imagen de los políticos, creo recordar que en Instagram… y sigue trabajando en la misma línea, en una trayectoria muy coherente que le hace afianzarse como un referente necesario cuando se habla de estos temas.

IGNASI PRAT ALTAMIRA
Ignasi Prat Altimira (St. Esteve de Palautordera, 1981) es licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Barcelona, tiene un Máster en Producción e investigación artística (Universidad de Barcelona), un postgrado en fotografía creativa por IDEP (Escuela Superior de Imagen y Diseño), es graduado superior en fotografía por la Escola Groc y tiene las especializaciones en fotografía de autor y de viajes por el IEFC (Instituto de Estudios Fotográficos de Cataluña).
A partir de motivaciones políticas y temas de su interés, su trabajo propone un discurso políticoestético que conjuga la conciencia de la teoría y el dominio de la práctica fotográfica, y se concreta principalmente en producciones fotográficas seriadas, aunque hace un uso puntual del vídeo, la instalación o intervenciones en el espacio público.
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Captura de pantalla de la página web de Ignasi Prat Altamira
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