Etiquetas

, , , ,


Tal y como prometí, una nueva entrada para cerrar la expo que tenemos estos días en BB.AA., en la Universitat de Barcelona, con el material que me han hecho llegar algunos de los compañeros que faltaban. En entradas anteriores os expliqué mi aportación (Legados familiares: entre el libro-objeto, el relicario y el álbum de familia) y la de gran parte de mis compañeros (Tiempo atrás: LA exposición fotográfica de Bellas Artes (UB)). Ahora despido la muestra con las imágenes de 5 compañeros más. Gracias a todos los que me han ido enviando información para que pueda compartirla en este espacio. Espero recuperarme pronto de los problemas para escribir y pueda volver a escribir largo y tendido sobre fotografía en este blog. Mientras tanto, os dejo con sus imágenes y sus palabras…

Phôleos, Israel Ariño y Ramón Casanova

Una de las 12 imágenes de “Phôleos”, Israel Ariño y Ramón Casanova, 2014. Imagen directa sin cámara. gelatino-bromuro de plata. 120 x120 cm. 12 originales 30 x 40 cm. c/u

 

 

“Phôleos”, explican Israel Ariño y Ramón Casanova: “es un término del griego clásico, literalmente “guarida de animal”, utilizado por paralelismo para designar los espacios en que se propiciaban unos particulares rituales de sanación a través de la imagen.
Estos rituales, dirigidos por los phôlarchos, se fundamentaban en el recogimiento del enfermo en el espacio angosto y oscuro del phôleos; allí permanecía en incubación hasta agenciar una visión que equilibrara sus imágenes y le indujera a la curación.
En nuestra reproducción del fenómeno, fueron la noche y el lecho del río Cabe quienes garantizaron el recogimiento y la gestación de las imágenes. No usamos cámara, sino que nos adentramos en la cámara. No usamos lente, sino que introdujimos el papel fotográfico en el cristalino del río. Las imágenes resultantes son a la vez definitivamente inmediatas y remotas. Por un lado obedecen a la carnalidad del río, son la sumersión en su materialidad. Por otro lado, bien sea por correlación o por equivalencia, nos transportaron al firmamento que esas noches brillaba sobre el río.

Nuestros diferentes espacios y realidades se equilibraron en una visión. Nosotros, los zapateros, los peces, los sedimentos conllevados por el río, las estrellas, flotamos conjuntamente en el universo de la imagen”.

Israel Ariño (Barcelona, 1974) es Licenciado en Bellas Artes por la UB, técnico del Laboratorio de fotografía de nuestra facultad, co-responsable de la editorial de fotografía Ediciones Anómalas, fotógrafo de amplia y reconocida trayectoria, representado por la agencia VU (Paris).
Ramón Casanova (Monforte de Lemos, 1974) es Doctor en Bellas Artes por la UB con la tesis “La Epifania de la Imagen. El proceso fotográfico como paradigma de la creación.”, es fotógrafo, profesor de nuestra facultad y del IEFC.
Israel Ariño y Ramón Casanova me aclaran que “se conocieron en el siglo pasado, en el taller “Pintura y Fotografía” coordinado por Laura Gonzalez (que incluía una deliciosa conferencia de Mariano Zuzunaga)”. Desde entonces me explican también que han colaborado en proyectos como: “Camera Obscura” en la Virreina centre de l’imatge, “Transformare” en el Museo Frederic Marès, “Sotto Luce” en el MNAT o “Et in Arcadia” en el British Museum.

 

Fotografías de Pere Grimau, Enrique Carbó y Mariano Zuzunaga en la exposición de la sala de BB.AA. de la UB

Una de las imágenes expuestas por Pere Grimau.

Pere Grimau, comenta sobre su trabajo: “Mis fotografias quieren mostrar el paisaje cercano y con su imagen contribuir al reconocimiento de nuestro humilde lugar en el mundo. Mirar y remirar, fotografiar insistentemente un entorno banal, pero no por eso menos digno, es para mi una actitud, un acto de resistencia. Llevo más de 15 años fotografiando un territorio recorrido a pie y los cuatro proyectos que presento en este dossier remiten, en el fondo, a una misma idea: desvelar principios de belleza, de dignidad, en el paisaje que hay en la puerta de casa. Me anima la convicción de que cualquier día descubro el secreto de nuestra existencia, seguro que será al doblar la esquina”.

Pere Grimau, fotógrafo y licenciado en Bellas Artes por la Ub, es también profesor de fotografía en esta misma facultad y mantiene un perfil en Instagram que da claras muestras de su trabajo más urbano y actual: @peregrimau_bcnsuburb

Who are you?, de Alfonso de Castro.

Alfonso de Castro me envía también un texto de presentación de su trabajo “Who are you?” escrito por Maricló (Buenos Aires, 2015) para la presentación de su última exposición, que comparto con vosotros:

“Se me ocurren un par de cosas. ¿Hace falta ponerle palabras? Me gustan los libros de fotos que no me hablan. Porque si no es así, es como querer prevenir al que va abrirlo, de cómo realmente se debería ver según el limitado criterio del que por fortuna o desgracia tuvo a disposición el material antes que uno, o peor, develar algunos misterios, y eso si el que escribe acertó a descubrir alguno, de ese modo vulnera el derecho supremo del que mira a encontrarse con lo que puede, a imagen y semejanza de lo que es. Siendo casi prescriptivo, se convierte en definitiva en casi inmoral , ¿no?.

Yo pienso que tus fotos siempre tienen algo de teatral, pero si tuviera que emparentarlas lo haría con El teatro de la crueldad, de Artaud. Una galería de personajes curiosos que hasta donde yo recuerdo prometían un movimiento por fuerza imposible , algo que no sucedería nunca y sin embargo su condición era urgente. Bueno, si no era exactamente así, mi recuerdo lo embelleció , quizá , un poco, pero hace 28 años era algo estimulante y espectacular para mí. Por otro lado el goce sin placer, el otro como cosa, la perversión, la adicción (eso que no se puede decir, que se actúa), lo siniestro, un poco de lo de todos, de todos los días. Un poco más allá , la fuerza del ejecutor, vos, omnipresente, omnisciente, al que le entrego mi fe porque produce marca, ¡evidencia?, pero que es verdaderamente poderoso e inquietante porque no está ( como el mago de Oz , salvando distancias) porque no lo veo, después puedo sospechar que es un señor diminuto que no se condice con lo fastuoso de su reino, con miedos y mediocridades o un cínico que se ríe de nuestra credulidad , inocencia, buena fe ocultándose de modo tal que solo nosotros no lo veamos, porque él sabe que estamos ahí no pudiendo dejar de ver lo que no queremos ver y lo goza. Si yo advierto eso, cuando lo atrapo es donde me provoca hilaridad y con mi mejor porteñidad diré ¡qué hijo de puta!, pero en el buen sentido. Nada, eso”.

Alfonso de Castro, es fotógrafo, licenciado en física, Doctor en BB.AA. y profesor de fotografía en la factultad. Su obra, como se explica en el blog Street shooters: “se especializada en el retrato, la fotografía de desnudos y documental. Trabaja principalmente (pero no exclusivamente) con cámaras de gran formato. Alfonso también se especializa en la fotografía del siglo 19 y tiene un gran interés en los procesos de impresión alternativos, incluido el platino, el paladio, Van Dyke y cianotipo. (…) Su trabajo ha sido influenciado por varias importantes tradiciones fotográficas, incluyendo fotografía de calle, retrato clásico y nuevo documental, sino que también ha sido influenciada por importantes fotógrafos de la historia de la fotografía, así como fotógrafos contemporáneos como Ricard Terré, W. Eugene Smith, Garry Winogrand y Diane Arbus. Su punto de vista actual de la fotografía se resuelve alrededor de la idea de “exceso” y su inextricabilidad de pensamiento más amplio sobre la fotografía”.

Memoria de cantera árbol Nº 2, Enrique Carbó

Por otro lado, Enrique Carbó (de quien ya hablé en la entrada anterior) me ha hecho llegar un pequeño texto sobre su obra, que reproduzco a continuación, porque me parece interesante para complementar la visión de la anterior entrada:

“Memoria de cantera
Hace unos años había en Jaca un jardinero que todo el mundo
decía que era muy bueno. Debía ser porque cumplía su trabajo con
esmero. Se cuidaba del Paseo de la Cantera y lo mantenía con
cariño y mimo. A mí me intrigaba el nombre del paseo; lo anduve
muchas veces, examiné el talud sobre el que se asienta el parque
desde la otra orilla del Aragón pero nunca vi la piedra de la cantera.
Sólo tierra y la grava que trae el río.

Una amiga, la que me habló del jardinero, bióloga, me aclaró mis
dudas: el paseo se llama así porque “va por el canto” del talud. Y
me contó que el jardinero decidió que los árboles más antiguos,
cuya sombra habían disfrutado los abuelos de la ciudad, se
merecían acabar con dignidad: cuando morían, ya sin hojas,
cortaba las ramas que pudieran caer y dejaba los troncos como si
fueran monumentos.

Un año los fotografié todos a la luz de las farolas. Al examinar los
negativos resolví que algunos se podían mejorar. Al año siguiente
ya no estaban; alguien había ordenado cortarlos al ras. De ahí el
nombre de la serie”.

Enrique Carbó

… Y con esto despedimos una exposición que ha conseguido reunirnos a todos y que ha dado una visión general y de conjunto de lo que hacemos… aparte de intentar enseñar fotografía en la Facultad de Bellas Artes de la Universitat de Barcelona.

 

 

Anuncios