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Extraños, de J. M. Castro Prieto, Comunidad de Madrid / Lunwerg, 2003

Esta semana (el pasado jueves), el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte ha otorgado el Premio Nacional de Fotografía 2015 a Juan Manuel Castro Prieto. Este galardón, dotado con 30.000 euros, según el jurado reconoce “su notable aportación a la fotografía española en su contenido y estética”. El comunicado del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte añade que Castro Prieto: “ha innovado y transformado el lenguaje fotográfico tradicional desde una perspectiva personal. Logra construir imágenes que exploran las huellas latentes de la memoria. Su obra subraya aspectos oníricos y literarios de la vida cotidiana y escenarios lejanos, creando un universo propio y original”.

Perú, viaje al sol, de J.M. Castro Prieto, Lunwerg, 2001

Según recoge El País, la noticia ha pillado al fotógrafo “dando una clase en Valparaíso” (Chile), algo que no es de extrañar dada la estrecha relación que une a este fotógrafo con Latinoamérica desde que en 1990 viajó a Cuzco para trabajar con las placas de Martín Chambi en Perú, que positivó junto a Juan Manuel Díaz Burgos. No es de extrañar que se le confiara este delicado encargo para rescatar la obra del excelente fotógrafo peruano (por el cual he de confesar que yo también tengo una personal predilección) dado que aparte de su obra fotográfica, Castro Prieto es cambién conocido por su trabajo de laboratorio. 

Martín Chambi, Perú, Castro Prieto, Editorial La Fábrica, 2011.

Como escribe en El País: “Castro Prieto, gran referencia también por su trabajo en el laboratorio, al que se han dirigido los mejores fotógrafos españoles por el impecable positivado de sus copias, ha declarado por teléfono que “este reconocimiento significa que lo que has hecho, de alguna manera, merece la pena”. “Es gratificante que reconozcan un esfuerzo de 38 años haciendo fotos”, ha añadido”. Sin embargo, más allá de su trabajo en el laboratorio o de ser reconocido como fotógrafo, Nerea Ubieto en el website del fotógrafo comenta que Juan Manuel Castro Prieto es “un artista visual que utiliza la fotografía como medio para evidenciar una realidad oculta tras la aparente lógica de lo cotidiano. En sus imágenes siempre hay misterio, inquietud, belleza adulterada. Donde quiera que esté, la cámara para él es un filtro que le permite materializar en imágenes sus percepciones interiores”.

Etiopía, de J.M. Castro Prieto, Lunwerg, 2009.

Juan Manuel Castro Prieto nació en Madrid en 1958. Segun la propia web del fotógrafo, Castro Prieto es economista de formación y comienza a formarse de manera autodidacta en 1977, como la mayor parte de sus contemporáneos. En aquella época, en la que el acceso a los referentes de la fotografía y el arte contemporáneo no eran tan fáciles como en la actualidad, Castro Prieto se formó gracias a fotografías y libros, con la influencia sobre todo de Gabriel Cualladó y Paco Gómez, miembros de la denominada escuela de Madrid y que pertenecían a una generación anterior a la de este autor.

Edén, de Juan Manuel Castro Prieto, Editorial Images en manoeuvres Editions-Cétàvoir, 2011.

A comienzos de los años ochenta, Castro Prieto ingresó en la Real Sociedad Fotográfica de Madrid donde coincidió con Gerardo Vielba, Gabriel Cualladó, Paco Gómez y Juan Dolcet. Posteriormente, en los años 90, comienza su contacto con Latinoamérica, donde ha realizado gran parte de su obra y en los inicios del s. XXI amplia su territorio fotográfico con otros países como Etiopía donde realiza un trabajo fotográfico con el mismo título entre 2001 y 2006. Sobre estos viajes y al trabajo de Castro Prieto dentro y fuera de nuestras fronteras, Nerea Ubieto en el website del fotógrafo comenta: “Castro Prieto ha recorrido países lejanos (Perú, India, Etiopía…) captando el carácter de sus gentes y las atmósferas mágicas de sus paisajes, pero también, ha fijado su mirada en el entorno más cercano: su pueblo, su familia, todo aquello que le rodea y forma parte de su cotidianeidad.” 

El vídeo que comparto en esta entrada fue realizado por Mario Castro en 2011, con imágenes inéditas de Juan Manuel Castro Prieto en Etiopía. En la presentación del vídeo en Vimeo Mario Castro dice: “En él, Castro Prieto despliega un lienzo de belleza onírica inquietante y ambigua. Es la iconografía de un tiempo mutante que desactiva nuestras expectativas de exotismo y atemporalidad. Su mirada se aleja deliberadamente de los estereotipos y abunda en las disonancias y sincronías que ha ido encontrando en su búsqueda de la memoria ancestral del ser humano; una memoria en permanente colisión con las imágenes híbridas de la contemporaneidad”.

La seda rota, Andrés Trapiello y J. M. Castro Prieto, Editorial Arte 21, 2006

En esos 20 primeros años como fotógrafo, Castro Prieto elabora Extraños (1983 – 2003), un trabajo en blanco y negro con fotografías que juegan con el tiempo de obturación para captar un movimiento que parece hablar de lo que se transforma o lo que sucede ante nuestros ojos. Un juego con lo que es y lo que podemos ver en el que no sólo la realidad queda desenfocada por el movimiento, sino que también juega con el reflejo o la imagen latente, explorando temas relacionados con la huella y la memoria. Como se destaca en la presentación de este trabajo en la web del fotógrafo, este fue: “Un periodo fundamental en el proceso de maduración de una obra poliédrica, que explora la memoria desde las huellas latentes que habitan sus espacios personales y familiares; el sexo y la muerte, coexiste en algunas de sus imágenes como una dualidad que evidencia un cierto fatalismo en su relación con la vida y , simultáneamente, una reivindicación lúdica de la existencia”. La Cadena Ser destaca este trabajo como uno de los mejores de este fotógrafo: “En 2003, la sala de exposiciones del Canal de Isabel II (Madrid) acogió la inauguración de ‘Extraños’, uno de sus trabajos más destacados junto con ‘Perú, viaje al sol’, gran triunfador en PHotoEspaña (PHE) 2001”.

Mario Castro comenta en la presentación de este vídeo que comparto desde Vimeo: “Actualmente en desarrollo, este proyecto es el epílogo de Extraños. Castro Prieto mantiene la misma plástica que en su anterior trabajo, pero en estas nuevas imágenes la religión y la muerte nos guían por un sórdido recorrido de aflicción e incertidumbre”. En estos últimos años, como Alberto García Alix y otros fotógrafos contemporáneos, J. M. Castro Prieto parece haber optado por la realización de estos audiovisuales donde las imágenes y el sonido dan una nueva dimensión a su obra.

Cuenca en la mirada, de J. M. Castro Prieto, Diputación provincial Cuenca / Lunwerg, 2005

La mirada de Castro Prieto, por tanto, se centra en las personas, por lo que entre sus muchas imágenes del Perú, o Etiopía, apenas se encuentran imágenes de paisajes en grandes planos generales centrados en la naturaleza. El referente humano, el interés por los otros, por los seres humanos, creo que es central en su obra. En el fondo, es como si la figura humana, su mirada, dieran las claves de lectura para comprender su cultura, Como comentaba Patricia Peiró en El País hace unos meses: “De ahí nacieron los retratos de los campesinos, los lugareños sentados a la mesa con sus vasos de pisco, los andinos con la mirada perdida. No quería el Perú monumental, sino el personal y subjetivo, el que se extrae de lo sentimental y lo particular”.

Juan Manuel Castro Prieto, Editorial Caja Madrid, 1998

Este fotógrafo madrileño destaca también por su captación de las luces y las sombras, por algunos desenfoques o imágenes movidas en las que parece querer captar el lado más misterioso, profundo y subjetivo de los lugares y las personas. Como descata Nerea Ubieto en el website del fotógrafo: “Desenfoques, luces blancas cargadas de espiritualidad, texturas pictóricas, sombras y reflejos ambiguos… Estrategias visuales al servicio de un contenido, con el que armonizan plenamente, para adentrarse en el terreno de la subjetividad“.

Esperando al cargo, J. M. Castro Prieto, Editorial La isla, 2007

También se ha de descatar su gusto por los lugares de la memoria, por los objetos que atrapan el paso del tiempo, por los detalles de la intimidad de los hogares, de los territorios vividos y disfrutados, como en Albarracín (2008 – 2010) que presenta en su web como: “Estas imágenes son un homenaje a la memoria y a la permanencia de esta, la suya y la nuestra. Paisajes, tradiciones, objetos que habitan los dormitorios y conservan el modo en que el tiempo los fue desgastando, testimonios y testigos. Morir es olvidar. Tributo a los que siguen haciendo posible que en los pueblos perdure la identidad que somos”. No es el único trabajo en el que este autor profundiza en la memoria, el paso del tiempo y los temas más profundos de la naturaleza humana. A este respecto, Nerea Ubieto en el website del fotógrafo afirma que estas son: “cuestiones recurrentes en el imaginario del autor: la memoria, el ciclo de la vida y la muerte, el sexo, la religión. Esta lectura enriquece sus imágenes y permite al espectador acceder a un segundo nivel de significados que transciende la estética de lo bello para adentrarse en la reflexión sobre las obsesiones, miedos e incertidumbres propias del ser humano.

Albarracín, de Juan Manuel Castro Prieto, Editorial Blume, 2010.

Por último, el Premio Nacional de Fotografía que se le acaba de otorgar se suma a otros ya recibidos por el fotógrafo como el César Vallejo (Perú, 2001), el Bartolomé Ros (PHE, 2002) y el de Fotografía de la Comunidad de Madrid (2003). Castro Prieto ha trabajado, entre otros, para el Musée d’Orsay (París, 2006), para el director de cine Alejandro González Iñárritu (Biutiful, 2009) o para La Fábrica (Bodas de Sangre, 2011).

Bodas de Sangre, Federico García Lorca y Castro Prieto, La Fábrica, 2011.

Castro Prieto tiene numerosas publicaciones, motivo por el que he aprovechado para ilustrar esta entrada con las portadas de algunos de sus libros: Juan Manuel Castro Prieto, (Caja Madrid, 1998), Perú, Viaje al Sol (Lunwerg, 2001); Extraños (Comunidad de Madrid, Lunwerg, 2003); Cuenca en la mirada (Diputación provincial Cuenca, Lunwerg, 2005); La seda rota (Arte21, 2006), Esperando al cargo (La isla, 2007), Castro Prieto (PHotoBolsillo, La Fábrica, 2007), Etiopía (Lunwerg, 2009), Albarracín (Blume, 2010), Bodas de sangre (La Fábrica, 2011), Edén, Chambi-Perú-Castro Prieto (La Fábrica, 2011).

Castro Prieto – PHotoBolsillo, La Fábrica, 2007

Actualmente trabaja en ‘Cespedosa’, un proyecto personal sobre la memoria, compaginando esta actividad con colaboraciones en medios como Le Figaro, LeMonde o L’Expresso. Para más información sobre este autor o para poder ver su obra, visita su página web:

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Captura de la página web de Castro Prieto.

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