Aleydis Rispa y Vida Yovanovich: seduciendo a la memoria


Inauguración de las exposiciones "un mirall buit" y "las lágrimas del color 2003-2011". Foto: Rebeca Pardo
Inauguración de las exposiciones “un mirall buit” y “las lágrimas del color 2003-2011”.

Hace ya varias semanas (el 4 de octubre… ¡¡¡¡cómo pasa el tiempo!!!!), invitada por una artista y compañera en la UB: Aleydis Rispa, asistí a la inauguración de la exposición colectiva un mirall buit: una reflexió entorn de la memòria en la Galería Esther Montoriol. Muestra que se inauguraba junto a las lágrimas del color (2003-2011): una experiència amb l’alzheimer, de Palomo Miguelena, que contó con la presencia de Pasqual Maragall entre los asistentes… aunque creo que ni con su presencia se consigue dar visibilidad a todo lo relativo al mal de la memoria.

Llevo desde entonces queriendo escribir algo sobre la muestra, que estará expuesta hasta el 15 de noviembre en el espacio 1 y 2. Resumiendo mucho, podría decirse que es un exposición colectiva con obras relacionadas con la memoria, de alguna manera, de un grupo de artistas entre los que se encuentran nombres muy conocidos, que copio directamente de la web de la galería: Joan Brossa, Vari Caramés, De Val, Matilde Grau, Pere Llobera, Chema MadozCesc Riera, Aleydis RispaGabriel Schmitz, Eulàlia Valldosera, Vida Yovanovich, Jorge Zambrano y Mariano Zuzunaga.

Lo que más me gustó de la exposición, porque realmente eran imágenes que hablaban elocuentemente sobre la memoria, fueron las obras de Aleydis Rispa y de Vida Yovanovich. Las obras expuestas de ambas artistas son sugerentes, con un matiz de misterio y un toque casi onírico, que seduce irremediablemente.

En lo concerniente a Aleydis Rispa… ¿qué puedo decir? Siempre me ha encantado su capacidad para sugerir universos enteros a partir de imágenes abstractas en las que se insinúa más de lo que se dice. Por ejemplo, sus Paisajes Postnucleares (2011-2012), realizados como quimigramas, me parecen una genialidad.

https://www.pinterest.com/aleydisrispa/
Pinterest de Aleydis Rispa

En esta ocasión, la exposición cuenta con… fotogramas, como no podía ser de otro modo tratándose de ella. Nada más coherente para una colectiva sobre la memoria que una huella. Así, su obra TRIPLE MEMORIA (2013) es un proyecto que habla de 3 generaciones: abuelas, madres e hijas, a través de los fotogramas de unas camisas de bebés cosidas por unas, llevadas por otras e inmortalizadas también por una de ellas. Las imágenes y el “registro” de esas ropas hechas a mano para el nuevo bebé, pero que serán heredas por otros que continuarán con el legado familiar, conectan la memoria y la identidad de las mujeres de una familia con ese toque de “cariño” y “personalidad”, de “aura”, que no sé por qué parecen tener las técnicas más antiguas. Además, esas “labores femeninas” capturadas por otras “labores femeninas” (esta vez fotogramas) creo que son una metáfora fantástica de todo un cambio de paradigma y una manera muy posmoderna de enfrentar el álbum de familia.

TRIPLE MEMORIA (2013), Aleydis Rispa.
TRIPLE MEMORIA (2013), Aleydis Rispa.

Me encanta la obra por su sencillez, por su simbolismo, por lo fantasmal del recuerdo “materializado” de ese modo sutil con el que nos une y, al mismo tiempo, nos rehúye. Hay algo mágico en estas imágenes, algo que nos devuelve a la captación de la luz pura y dura, sin fuegos artificiales, sin retoques fantásticos… la huella en estado puro hecha luz y oscuridad. ¿Puede haber mejor obra para una exposición sobre la memoria? Bella, contundente, sutil, mágica, simbólica, sencilla y potente.

Basta un rastro recogido en plata, la huella etérea de esos trajecillos primorosos que estuvieron allí: exactamente allí, dejando patente la memoria de las mujeres que los hicieron, de las que los usaron, de las que se los pusieron a sus hijas… pasado y futuro (¿presente contínuo?).

Dice la propia Aleydis Rispa sobre su obra:

De las abuelas, que saben coser, bordar y hacer encajes; que confeccionaron su ajuar y todo lo necesario para su futuro bebé. Representan la memoria colectiva de las labores consideradas típicamente femeninas como la costura y el cuidado de los hijos.

De las madres, que guardamos los primeros vestidos de nuestros bebés como recuerdo tanto para nosotras mismas como para nuestras hijas cuando sean mayores; sobre todo las piezas hechas a mano por nuestras madres y nuestras abuelas.

De las hijas, o nietas; la memoria futura, el recuerdo de lo que no pueden recordar, en forma de la ropa que sus abuelas hicieron para ellas al nacer. Tres memorias condensadas en estas imágenes de unas camisas de recién nacido que me dieron mi abuela, Lola, mi madre, Pilar y la madre de una amiga, Ingrid, cuando mis hijas Nina y Louna estaban por nacer

Por si a alguien le interesa, os dejo el link a un tiraje de 50 reproducciones de unos de los fotogramas de Aleydis Rispa que se han hecho con motivo de la exposición.

Captura de pantalla de la web de la galería Esther Montoriol con 3 obras de Vida Yovanovich

 – Captura de pantalla de la web de la galería Esther Montoriol con 2 obras de Vida Yovanovich

En el caso de Vida Yovanovich, fotógrafa nacida en La Habana y afincada en México, son varias series fotográficas en blanco y negro que hablan de sus temas “clásicos”: la identidad femenina, el deterioro corporal y emocional del ser humano, la soledad, el abandono… y en este caso, sobre todo, la ausencia y el encierro. Aún tengo un nudo en la garganta con el título: “cárcel de los sueños”… de la serie que surgió tras años asistiendo a un pequeño asilo en el que fotografió a las ancianas que vivían en él. La de Yovanovich es una mirada cargada de fuerza que cuestiona, punza y transmite, sobre todo, sentimientos y emociones.

Captura de pantalla de la web de Vida Yovanovich, con una imagen de la serie "cárcel de los sueños"/ fotografia gelatina de plata - 24 x 35 cm
Captura de pantalla de la web de Vida Yovanovich, con una imagen de la serie “cárcel de los sueños”/ fotografia gelatina de plata – 24 x 35 cm

Finalmente, y no por ello menos importante, porque ya sabéis mi interés por el Alzheimer, la autorreferencialidad y el arte: una pequeña referencia a la expo del espacio 3, las lágrimas del color (2003-2011): una experiència amb l’alzheimer, con pinturas de Palomo Miguelena. En este caso, desde la pintura se aborda un tema del que ya hemos hablado anteriormente en este blog y en clases o conferencias: la convivencia con el Alzheimer. El artista comenzó su obra cuando su mujer tenía Alzheimer y, aunque no se trataba de cuadros figurativos, era fácil descifrar las emociones porque no sólo los trazos y los colores, sino también los títulos dejaban claras las circunstancias que motivaron el proyecto.

Inauguración de la exposición Las lágrimas del color (2003-2011): una experiència amb l’alzheimer, de Palomo Miguelena, en la Galería Esther Monturiol.
Inauguración de la exposición Las lágrimas del color (2003-2011): una experiència amb l’alzheimer, de Palomo Miguelena, en la Galería Esther Montoriol.

Es curioso (o tal vez demasiado obvio) cómo finalmente pintores, fotógrafos, escritores o cineastas terminamos encarando la enfermedad del olvido con trabajos sobre la memoria dejando patente de muchas formas diferentes un mismo hecho: yo he convivido con el Alzheimer.

Nada más y nada menos.

Porque, cerrando con la cita introductoria que emplea la Galería Esther Montoriol en la presentación de la exposición:

(…)Hay que haber empezado a perder la memoria, aunque sea solo a retazos,
para darse cuenta de que esta memoria es lo que constituye toda nuestra vida. 
Una vida sin memoria no sería vida, como una inteligencia sin posibilidad de 
expresarse no sería inteligencia. Nuestra memoria es nuestra coherencia, 
nuestra razón, nuestra acción, nuestro sentimiento. Sin ella no somos nada.(…)
Luis Buñuel, 1982, Mi último suspiro
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2 comentarios sobre “Aleydis Rispa y Vida Yovanovich: seduciendo a la memoria

  1. […] Quizás sea mejor cerrar esta reflexión sobre la obra y la trayectoria de Aleydis Rispa con un par de trabajos muy recientes que están más relacionados, de algún modo, con otros temas que ya sabéis que a mí me fascinan: la fotografía familiar, la identidad y la memoria. Una evolución perfectamente lógica si tenemos en cuenta que Rispa en todo momento ha estado trabajando con las noticias, con los elementos de su entorno: con la huella de lo cotidiano y la memoria colectiva. Por este motivo, yo creo que ha de cerrarse esta entrada con sus series Sirenas y Triple Memoria (de esta última ya hablé en otra entrada de este mismo blog con motivo de su reciente exposición en la Galería Esther Monturiol: Aleydis Rispa y Vida Yovanovich: seduciendo a la memoria). […]

  2. […] Este año no tengo demasiado tiempo, pero sí que me gustaría añadir otros dos trabajos a la serie ya recogida en posts anteriores. El primero que voy a comentar es el de Aleydis Rispa. Esta artista (y compañera en la UB) tiene un interesantísimo trabajo con técnicas como el fotograma o la cianotipia del que ya he hablado previamente (Aleydis Rispa: la fotografía sin cámara de apocalipsis, bestiarios, caos y extinciones…). De toda su obra, en un día como éste, destacaré unas series en las que la maternidad ocupa un lugar importante y que se titulan Sirenas y Triple Memoria (de esta última ya hablé en otra entrada de este mismo blog con motivo de su exposición en la Galería Esther Monturiol: Aleydis Rispa y Vida Yovanovich: seduciendo a la memoria). […]

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