Pere Formiguera: In memoriam


Esta semana volvíamos a tener malas noticias en el mundo de la fotografía, con la muerte prematura de otro gran fotógrafo catalán: Pere Formiguera. La noticia la difundía la galería Canals Art, de Sant Cugat del Vallès (Barcelona), donde este autor moría hace dos días (9 de mayo de 2013), a los 61 años, y se han hecho eco de ella diversos medios de comunicación.

Quizás la mejor reseña hasta el momento haya sido la de Juan Naranjo en Cultura de  El País que comienza diciendo: “El epitafio rápido dirá fotógrafo, pero Pere Formiguera (Barcelona, 1952), fallecido ayer, era un artista poliédrico, escritor, historiador, coleccionista y comisario de exposiciones que, desde una posición avanzada, transgresora siempre, se interesó por la recuperación histórica de la fotografía y luchó hasta el último día por su institucionalización.”

Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Fauna, realizada junto a Joan Fontcuberta en  1983-1987
Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Fauna, realizada junto a Joan Fontcuberta en 1983-1987

Recuerdo que conocí la obra de Pere Formiguera cuando estudiaba fotografía en IDEP. Me impresionó, obviamente, la ficción construída con Joan Fontcuberta en su FAUNA y esa extraña mezcla de tiempo, memoria e identidad que emana de su CRONOS.

Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Cronos (1990/2011)
Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Cronos (1990/2011)

Frente a ese intento desesperado de nuestra cultura por ignorar el tiempo y por “clonar” modelos de eterna juventud que desafían las leyes de la salud y, opinión absolutamente personal, de lo humanamente posible… Pere Formiguera retrató la vida en su devenir, en su transitar, en ese proceso silencioso que va dejando sobre la piel y el cuerpo el mapa en relieve de las experiencias vividas, de los sufrimientos y los gozos, de la niñez, la adolescencia, la madurez o la vejez…

Cuando me mostraron su trabajo fue la primera vez que fui consciente de la potencia de una obra en la que se conservan encuadres, iluminaciones y puntos de vista, en la que ni la ropa ni el maquillaje ni los efectos especiales roban protagonismo a lo esencial, a lo importante, para centrar la atención en lo que verdaderamente cambia de una a otra imagen. En este caso: el paso del tiempo.

Cronos (1990/2011)

“Cronos es una reflexión sobre el paso del tiempo a través de retratos mensuales realizados con diversos modelos durante un período de diez años. La imperceptibilitat de las diferencias existentes entre dos imágenes consecutivas, se vuelve evidencia a medida que pasan los años. Cronos es el retrato del tiempo” Texto extraído de la página web de Pere Formiguera

Después he visto otras obras de este estilo, con la misma intención… aunque no todas con la misma fortuna ni capacidad de expresión, pero siempre le tendré un especial cariño a este Cronos con el que me di cuenta de que no siempre es cierto aquello que dice Saint Exupery en El Principito de que “lo esencial es invisible a los ojos”… depende de la capacidad del fotógrafo que lo quiera visibilizar. Pero, claro, para esto hace falta darse cuenta de que la fotografía es algo más que “apretar un botón”, que para tener ciertos resultados se ha de planificar el trabajo, que para que tenga un significado hace falta que el autor nos quiera decir algo, que para que una imagen hable el fotógrafo ha de manejar con soltura el lenguaje y la técnica… en fin: todas esas cosas que aprendes de los buenos maestros y que diferencian un trabajo interesante de otro que no lo es.

Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Escenarios de una guerra (1987)
Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Escenarios de una guerra (1987)

Formiguera también realizó otros trabajos relacionados con la memoria en los que intervenía las imágenes con técnicas propias de la manipulación de polaroids que había practicado años atrás. Como comenta Juan Naranjo en Cultura de El País: “Sus intervenciones pintando las fotos, rayándolas, deformando con un punzón las imágenes, estaban muy conectadas a su atracción por el expresionismo abstracto, por el surrealismo. También era una señal de su distanciamiento crítico, donde la ironía, la desacralización fue ganando terreno. La experimentación tras esa polaroid la aplicó a gran parte de su producción de los ochenta, como en Escenarios de la guerra (1987) y Porta d’aigua (1989)”. Algunos de estos trabajos se realizaron por encargo, como Escenarios de una guerra (1987) en el que la Comunidad Autónoma de Madrid invitó a fotógrafos que no habían vivido la Guerra Civil Española a fotografiar algunos de sus escenarios en el territorio de la comunidad; Porta d’aigua (1989) que realizó para el Port Autònom de Barcelona antes que fuera remodelado para los Juegos Olímpicos de Barcelona ’92…

Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Porta d'aigua (1989)
Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Porta d’aigua (1989)

…o Musa Museu (1992) otro encargo, esta vez del Ayuntamiento de Barcelona, a diez fotógrafos para que re-visitaran algunos de los museos de la ciudad. Pere Formiguera se encargó del Museo Marés y dedicó su trabajo a su gran colección de imágenes del Niño Jesús.

Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Musa Museu (1992)
Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Musa Museu (1992)

Y si su trabajo sobre el tiempo y la memoria me parecen interesantes, no podía faltar en su trayectoria una reflexión sobre el dolor y la muerte. En este caso, una obra con un título muy descriptivo: Vía Dolorosa (1989). Se trata de un trabajo de apropiación de imágenes del Dr. Guillot, a principios del s. XX en su consultorio de Barcelona, que son manipuladas por el artista para darles un aire de angustia, oscuridad, temor y nostalgia que nos remiten irremediablemente a enfrentar el dolor, la enfermedad y la muerte. Nuevamente temas que nuestra cultura nos pide, para ser políticamente correctos, silenciar e invisibilizar en la medida de lo posible.

Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Vía Dolorosa (1989)
Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Vía Dolorosa (1989)

Siguiendo con el tema de la enfermedad, muchos años más tarde, Formiguera realiza la serie Apòsits (2010), un trabajo inédito que puede verse en su web. Se trata de una serie de imágenes con un potente matiz de abstracción, que me traen a la memoria también Lactogramas y los Hemogramas (1998-1999) de Fontcuberta. En esta ocasión, en la web de Formiguera puede leerse: “tiene su origen en un proceso alérgico que el autor sufrió el verano de 2010 y que le provocó una herida abierta en el pie, a la que se debía aplicar unos apósitos que eran reemplazados diariamente. Las manchas que sobre estos apósitos dejaban los líquidos que supuraban del cuerpo del autor lo llevaron a considerarlos una especie de escritura involuntaria. Un rastro de él mismo. Un registro autobiográfico que se convertía en una especie de autorretrato…”

Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra inédita Apòsits (2010)
Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra inédita Apòsits (2010)

Formiguera tiene otras muchas obras que merecería la pena comentar, pero esto es un blog y no quisiera extenderme más de lo debido. Sin embargo, creo que merece la pena comentar que tiene otras obras en las que también trabaja temas de apropiación y memoria, como en Diàlegs amb la pintura (2004/06) sobre el que comenta Rosa Olivares en el catálogo de la exposición (recogido en la web del autor): “Las fotografías de Formiguera de la serie “Diálogos con la pintura” plantean una reconsideración actual y fotográfica a esas imágenes que ya, como si fueran un ready made más, nos pertenecen a todos. Un Picasso hecho ahora, un arlequín de estudio fotográfico; un desnudo juvenil del 2004 para recordar a Modigliani y a esa languidez casi imposible de hoy en día. El color que Formiguera aplica a estas imágenes fotográficas es indudablemente falso, artificial, como falsa y mentirosa es la fotografía, y eso él lo sabe —como fotógrafo— mejor que casi nadie. Y en eso también se demuestra que la fotografía es una manera más de hacer arte, de andar con el arte a vueltas, mirando y revisando esa mirada que cambia cada momento, cada época, en cada ojo que mira, en cada cabeza que piensa y repiensa qué somos, cómo somos y qué hacemos.”

Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Diàlegs amb la pintura (2004/06)
Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Diàlegs amb la pintura (2004/06)

Otra obra en la que combina nuevamente estos elementos: la manipulación fotográfica, la memoria y el apropiacionismo artístico es Nens il·lustres (1985), que como se explica en la web del autor es “un proyecto de retratos de grandes personajes de la vida catalana a través de la manipulación de imágenes de su infancia”.

Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra  Nens il·lustres (1985)
Detalle de la web de Pere Formiguera con la obra Nens il·lustres (1985)

Por todo lo comentado hasta ahora, puede verse fácilmente que Formiguera era algo más que un fotógrafo que “no sólo fotografiaba en B/N sino que también usaba el color”, como leo repetidamente en las reseñas de estos días. Formiguera era un autor formado, con un tema claro en su trabajo y una obra que merece la pena revisar, más allá de los trabajos que comento con otras obras relacionadas con la memoria y la historia, como els comtes de barcelona i el seu temps (2010), con otras obras en las que posaba su mirada atenta en los objetos que lo rodeaban, en unos trabajos que me traían a la memoria la obra Autobiografía (1980) de Sol Lewitt, en la que el artista retrató todos los objetos de su casa de Nueva York. Me refiero a obras como Pedres (2008), en Bodegons o en Capses (2006) sobre la que Ricard Planas dice en el catálogo de la exposición (reproducido en la web del artista): “Pere Formiguera ha abierto la caja de Pandora. Se trata de rediseñar una nueva visión del bodegón contemporáneo. (…) El autor se lanza como despistadamente, como inocentemente, a buscar las huellas, los rastros del viajero de a pié a través de los objetos simbólicos de su cotidianidad. (…) Las imágenes de Pere Formiguera tienen la nariz puesta en la herencia de un Joseph Cornell y provocan las tres dimensiones. Pero estas máquinas diabólicas de hacer pensar contienen además, artilugios encontrados o reencontrados, creadores de verdad artística. Es aquí donde asoma Duchamp. Por lo tanto, la orografía de estas sinfonías canta a la muerte y a la vida al mismo tiempo y evidencia como el ser desgasta las formas. Unos bodegones que trabajan la materia supuestamente inerte mientras la hacen viva porque la reivindican en el presente.”

capses

Pero ¿quién era Formiguera, cuál fue su biografía y cuál la relevancia de su obra? Precisamente en la web de la galería Canals Art puede leerse esta breve biografía de Formiguera: “Pere Formiguera (Barcelona 1952-Sant Cugat 2013), licenciado en Historia del Arte por la Universidad Autónoma de Barcelona. Su actividad se ha desarrollado en el campo de la fotografía, en que captura a la vez el elemento mas estético dentro la tradición del retrato, con carácter documentalista”. Aunque lo que recomiendo encarecidamente es mirar detenidamente la web del autor, en la que puede encontrarse toda su obra, tanto fotográfica como bibliográfica y consultar también todas las exposiciones, individuales y colectivas, en las que ha participado y las colecciones de las que su obra forma parte. Pero a modo de resumen, reúno lo que se ha comentado estos días:

El Periodico comenta “En sus comienzos, a finales de los años 60 realizó diversos trabajos y exposiciones con Joan Fontcuberta y años más tarde, en 1987, reemprendieron su antigua colaboración en el libro y la muestra ‘Fauna secreta’. En 1975 se encontraba entre los autores que colaboraban de forma habitual en la revista Nueva Lente. En aquella época ya reinvidicaba la función artística y experimental de su obra, así como el carácter creador del fotógrafo.”

En el ABC se señalaba que “comenzó su carrera en 1969, pero no fue hasta 1973 que no realizó su primera exposición. Fue miembro fundador del desaparecido grupo Alabern y ha estado ligado a la Fundación Joan Miró y al consejo asesor del MNAC

A esto habría que añadir la temporalidad dilatada y extendida de sus obras, con proyectos de larga duración y fotografía constante (como es el caso de cronos) en los que, como ya se ha comentado, la captura del paso del tiempo tenía un papel principal.

Sus imágenes más conocidas son seguramente las realizadas en B/N, aunque como insisten todos los diarios: tenía también producción en color y su obra se encuentra en distintas partes del mundo. En La Vanguardia podía leerse: “La galería, que ha lamentado la muerte de Formiguera, ha remarcado que está considerado uno de los mejores fotógrafos del siglo XX y principios del XXI, con parte de su obra expuesta en museos como el Museum of Modern Art de Nueva York (Moma), el Reina Sofía de Madrid (MNCARS), el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) y el Contemporani de Barcelona (Macba)”.

En la Galería de autores de la editorial Barcanova se añaden también otros museos como el Centre de Cultura Contemporània (Barcelona) y “Fonds Nationaux d’Art Contemporain (París), Polaroid Collection (Cambridge), San Francisco Museum of Art (San Francisco), entre altres”. Porque Formiguera también tiene un espacio más allá de las galerías o los museos gracias a los libros que publicó, dos de ellos precisamente con Barcanova. En la entrada de la wikipedia sobre él lo definen como “fotógrafo y escritor”. Estos son sus libros publicados (a los que habría que sumar los numerosos catálogos de sus exposiciones, tanto individuales como colectivos):

Libros de Fotografia

  •  La meva amiga, com un vaixell blanc (1975) Barcelona: Spectrum Group Portfolio Edition.
  • Seqüències (1976). Barcelona: Alabern.
  • Vocabulari corporal per a nens i nenes (1996). Editorial Barcanova: Premio Innovación en la Feria Internacional del Libro de Bolonya 1996 (según aparece en la web de Barcanova)
  • Es diu cos (1996) Barcelona: Barcanova.
  • Se llama cuerpo (1996) Barcelona: Aura Comunicación.
  • Chico-Chica (2006) Buenos Aires: La Marca Editora.

Narrativa

  • Nirvana (1999) Barcelona: Barcanova. Premio de narrativa Protagonista Joven de 1999. Este libro, según la web de la editorial lleva ya 11 ediciones y más de 20.000 ejemplares vendidos.
  • El temps del desconcert (2003). Barcelona: Barcanova.
  • Ja sóc al nirvana! Editorial Barcanova, 2013.

Ilustración fotográfica

  • El Petit Polzet (1994). Texto de Charles PERRAULT. Barcelona: Barcanova.

Finalmente, decir que he centrado mi atención en su obra en aquellos trabajos que están relacionados con los temas de memoria, identidad, enfermedad, muerte y autorreferencialidad que centran habitualmente mi investigación en el campo de la imagen, y sobre los que este autor fue prolijo. Pero la obra de Formiguera puede analizarse desde otros muchos ámbitos, puntos de vista y miradas… como la que siempre dedicó a los niños o a la maternidad, como puede verse por los libros que publicó o por obras como trànsits, els nens del meu carrer, maternitat, nens o nu, además de sus ilustraciones, muchas inéditas aún, para libros infantiles.

Desgraciadamente, una vez desaparecido el autor ya sólo nos queda eso: sus obras y nuestra mirada sobre ellas. Pero no deberíamos dejar que éstas cayeran en el olvido. Yo creo firmemente en que se ha de rendir el debido tributo a los muertos, a su memoria y, sobre todo, al legado que nos dejan. Os dejo, no puedo encontrar despedida más adecuada, con este vídeo de YouTube en el que puede verse el proyecto realizado por Pere Formiguera para ilustrar fotográficamente el espectáculo Réquiem de Duruflé de la Camerata de Sant Cugat.

A Pere Formiguera… IN MEMORIAM

Proyecto realizado por Pere Formiguera para ilustrar fotográficamente el espectáculo Réquiem de Duruflé de la Camerata de Sant Cugat
Proyecto realizado por Pere Formiguera para ilustrar fotográficamente el espectáculo Réquiem de Duruflé de la Camerata de Sant Cugat

5 comentarios sobre “Pere Formiguera: In memoriam

  1. Hola Rebeca, acabo de descubrir tu blog, aunque tus artículos sí que los conozco, los uso para mi tesis, son buenísimos.
    He leído tu entrada de Masao Yamamoto y me ha encantado, me ha hecho pensar en un autor que adoro Kobo Abe, maravilloso. En fin, que me encanta lo japonés y lo delicado. Pero, vamos, que tu blog no tiene desperdicio.
    Ya te comentaré, si no tienes inconveniente, algunas dudas que tengo. Espero no molestarte demasiado.
    Gracias

    1. Hola,
      Mil gracias por tu comentario. ¡¡¡Eres un sol!!! Ahora mismo busco a Kobo Abe: ¡¡¡gracias por la recomendación!!! En cuanto a mis artículos, voy haciendo y lo encontrarás todo reunido con más facilidad en http://ub.academia.edu/RebecaPardo ¿Qué estás haciendo: Tesis de máster o doctoral? No hay problema con las dudas que tengas, pero si estás en Barcelona podemos vernos y será más fácil. ¡¡¡Mucho ánimo con esa tesis que, aunque no lo parezca, un día se acaba!!!

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