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Wittgenstein dijo que si un ciego le preguntara si tenía dos manos no debería asegurarse de ello por medio de la mirada. Para este autor, si había de tener alguna duda sobre este tema entonces no sabía por qué debía confiar en sus ojos. Wittgenstein se plantea si no debería más bien comprobar sus ojos mirando si puede ver sus manos y ahí lanza la pregunta esencial: ¿Qué ha de ser comprobado por qué?

Si esta pregunta y este razonamiento los trasladamos a la confianza que nuestra sociedad pone en las imágenes, podríamos también cuestionarnos por qué no usarlas para comprobar si podemos ver la realidad con todas sus facetas, o incluso si podríamos asumirla al encontrarnos frente a ella.

Portada de El País recogida por El Periodico

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Las imágenes se utilizan continuamente, o al menos eso se pretende, como testimonio de la existencia de tal o cual cosa. Un claro ejemplo es la huelga de ayer, 29 de marzo: hoy todos los medios las emplean para dar fe de sus afirmaciones. Sin embargo, si en vez de buscar en las imágenes la prueba del seguimiento de la huelga tratásemos de comprobar la “salud” visual de los medios a través del ya mencionado tema… tal vez las cosas dejarían de estar tan claras. Un oculista seguramente encontraría claros ejemplos de “vista cansada”, de “miopía”, “hipermetropía” o, incluso, de “daltonismo”… por tanto, como Wittgenstein, yo también me pregunto por qué tanta responsabilidad ha de recaer sobre la vista/imagen.

Portada de El Mundo recogida por El periódico

Portada de El Mundo recogida por El periódico

Si con tanta ciencia, estadística y medios de control no somos capaces de ponernos de acuerdo en las cifras de seguimiento de una huelga… ¿Por qué seguimos esperando que las imágenes den fe de una “verdad” que a todas luces parece esquiva e inalcanzable? ¿Quizás porque nos las “tragamos” sin rechistar como nos quedamos tranquilos con la visión de nuestras manos ante el cuestionamiento de su existencia?

Pero, como Wittgenstein, si dudamos de algo, más vale que comencemos también a plantearnos cómo lo miramos y que testemos “nuestra” capacidad de visión. Sin embargo, la pregunta es muy compleja porque quién sabe qué ha de ser comprobado por qué. Y, finalmente, por esta senda llegamos a la recurrente y descorazonadora pregunta ¿quién vigila a los vigilantes?

Portada de El Periodico recogida por El Periodico

Portada de El Periodico recogida por El Periodico

Las portadas de ese día se han sacado del artículo de El Periódico “Huelgas distintas según cada diario“.

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